alimentación en el embarazo

¿Qué incluir en nuestra alimentación en el embarazo?

Uno de los cuidados más importantes de los que debemos estar pendientes es de la alimentación en el embarazo. Durante la gestación, las necesidades nutricionales de la madre cambian, ya que será un factor determinante para el correcto crecimiento del feto.

Lo primero de todo queremos alejar el mito de que hay que comer por dos.  Es verdad, que hay que aumentar ligeramente el número de calorías diarias, pero  lo verdaderamente importante es la calidad de los alimentos que ingerimos.

Alimentos a evitar durante el embarazo

  • Pescados crudos: Durante los meses de embarazo no es recomendable comer pescados como el pez espada, atún rojo o el emperador, crudos o poco cocidos, debido a su alto contenido en mercurio.
  • Quesos sin pasteurizar: Los quesos sin pasteurizar como el feta, el fresco, el blanco y el azul. Esto se debe porque poseen listeriosis, una bacteria que produce meningitis, infecciones sanguíneas e incluso podría provocar partos prematuros. De ahí la importancia en que miremos las etiquetas de los alimentos.
  • Exceso de azúcar: Aunque quitarlo por completo sea muy complicado. No debemos abusar de los alimentos ricos en azúcar ya que correremos riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
  • Exceso de Sal: Este es un hábito muy común en nuestra sociedad. No obstante, cuando se está embarazada es conveniente evitarlo, ya que puede producir retención de líquidos y aumente tu tensión arterial.

¿Se puede comer pescado, jamón y huevos estando embarazada?

Una de las creencias más arraigadas en cuanto a la alimentación en el embarazo es que no se puede comer bajo ningún concepto ni pescado ni jamón ni huevos. No obstante, esto no es del todo cierto. Hay pescados, tanto azules como blancos, que se pueden consumir sin ningún riesgo como el salmón, el atún blanco, la merluza y el lenguado, siempre y cuando estén cocinados.

Al jamón, por su parte, se le ha asociado al riesgo de toxoplasmosis. Sin embargo, investigaciones recientes recientes han demostrado que si el jamón tiene una curación de más de 14 meses este riesgo desaparece.

En cuanto a los huevos, siempre que se cocinen debidamente  se elimina el riesgo de salmonella, por lo que su consumo no atañerá ningún riesgo.

Y hasta aquí este post sobre qué incluir en nuestra alimentación en el embarazo. Esperamos que os haya resultado útil e interesante y nos vemos en próximos post.

¡Hasta la próxima!

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