Mitos sobre una alimentación sana

Gracias a algunas tendencias como el Realfooding, cada vez se está promoviendo más la buena alimentación. El hecho de dejar de lado la comida procesada y basar la dieta en alimentos saludables es algo que a mucha gente le cuesta, ya que este tipo de comida se ha establecido en nuestra sociedad como algo cotidiano, vendiéndonos algunos de estos productos incluso como saludables. Esto lleva a mucha gente, reacia a abandonar la comida menos saludable, a creerse algunos tópicos y mitos sobre la alimentación sana que no son para nada ciertos.

Comer huevo es malo para el colesterol

Este es uno de los mitos sobre alimentación más comunes. Los huevos son un ingrediente básico de la gastronomía española, protagonistas de un plato tan típico como la tortilla de patata. Además de su versatilidad a la hora de preparar diferentes recetas.

Las características nutricionales del huevo son fantásticas, ya que aporta proteína, grasas buenas, vitaminas, minerales y carotenoides.  Por ello, no hay ningún estudio que demuestre que debemos evitar el consumo de este alimento, de hecho es una muy buena opción para complementar tu dieta.

La grasa es mala

Esto tiene parte de verdad y parte de mentira. Por un lado tenemos que hablar de las grasas «buenas», que se encuentran en productos como el aceite de oliva, el pescado o los frutos secos. Estas grasas ayudan a la conformación de tejido celular y también a regular el nivel de colesterol, aumentando el «bueno» y ayudando a disminuir el «malo».

Por otro lado, encontramos las grasas trans y saturadas. Estas están presentes en productos procesados, aceites de mala calidad, como el de girasol o el de palma, o en alimentos de origen animal grasos como la mantequilla o la carne. Esto no quiere decir que debamos prohibirnos el consumo de este tipo de alimentos, pero sí es cierto que incorporarlos a nuestra dieta de forma muy habitual puede traer efectos negativos a nuestra salud.

Dos mitos sobre engordar con una alimentación sana

Tomar carbohidratos por la noche engorda

Las personas más preocupadas con reducir su peso pueden caer en esta afirmación. Existen distintos tipos de alimentos para obtener los carbohidratos, siendo arroz, pasta, fruta y pan los más comunes. Cada uno de estos tiene unas proporciones nutricionales únicas, que varían en función de su preparación o presentación. No es lo mismo consumir una fruta entera que un zumo, o un plato de arroz integral tendrá los nutrientes distribuidos de diferente manera que uno de arroz blanco.

No obstante, el momento del día en el que consumamos estos alimentos no cambia ni sus nutrientes ni sus calorías. A pesar de la creencia popular que recomienda no consumir estos alimentos por la noche, podemos estar tranquilos, ya que nos va a aportar las mismas calorías en cualquier otro momento del día.

Tomar agua durante las comidas engorda

La cantidad recomendada de agua diaria esta entre 1,5 y 2 litros. Lo más habitual es consumirla durante las comidas, ya que estas nos provocan sed, pero es muy difícil llegar a estas cantidades limitando su consumo a dos o tres veces por día. Lo recomendable es distribuirse las tomas a lo largo del día, sea durante las comidas o no.

El motivo por el que podemos asegurar que el agua no engorda ni durante las comidas ni fuera de ellas es que su valor calórico es de 0kcal. Por el volumen que ocupa, añadido a los alimentos, podemos pensar que el agua nos hincha y, por tanto, engorda, pero para nada es así. De hecho es recomendable beber agua para tener un estilo de vida saludable, más allá de la que obtenemos por algunos alimentos.

¿Conoces otros mitos sobre alimentación?

Estos son algunos de los mitos más sonados sobre la alimentación sana, aunque existen otros muchos. ¿Conocías alguno de ellos? Recuerda que es importante informarse antes de seguir cualquier tipo de consejo sobre nutrición que oigas o leas en internet.  Te invitamos a descubrir más en nuestro blog. ¡Hasta la próxima!

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