Impurezas en la piel y su tratamiento - Farmacia G2O

Impurezas en la piel y su tratamiento

En el post de hoy os hablamos de algo que os preocupa a muchos y muchas, las impurezas en la piel. Las impurezas son todas las sustancias, visibles o no, que hacen que nuestra piel no luzca todo lo sana que podría.

Si queréis evitar que esto os suceda, o corregir las que ya os han aparecido, vamos a daros una serie de trucos.

Causas de las impurezas

En primer lugar, antes de saber cómo combatirlas, es necesario conocer su origen. Las causas que propician el surgimiento de impurezas en nuestra piel son muy variadas. Sin embargo, existen algunos factores que son determinantes:

Alimentación

Una buena alimentación es básica para todos los ámbitos de nuestra vida, y para la piel no es menos importante. Todos hemos oído la famosa frase de “somos lo que comemos” y la de que “la piel es el espejo del alma”. Pues si unimos las dos, nos daremos cuenta de que reflejamos exteriormente lo que comemos, sobre todo en nuestro rostro.

Para lucir una piel radiante, existen algunos alimentos que conviene evitar y otros cuyo consumo nos beneficia.

Los primeros, conviene evitarlos debido a que hacen que nuestra piel luzca con brillos, granitos o manchas rojizas. Esto se debe a que existen alimentos que contienen grasas o un exceso calórico, haciendo que nuestra piel produzca un exceso de sebo al exterior, el cual se manifiesta a través de las formas anteriores.

Los segundos, son alimentos cuyo consumo beneficia a nuestra piel, debido a que contienen nutrientes que favorecen la correcta absorción de grasas para que no salgan al exterior. Algunos de ellos son las frutas (principalmente los cítricos), los frutos secos, el aceite de oliva o los vegetales.

Higiene

Cuando nos referimos a higiene lo hacemos en todos los sentidos. La importancia de llevar a cabo una higiene correcta radica principalmente en la capacidad de eliminar impurezas externas del ambiente, sudor, etc. Esto aún es más importante en verano, ya que nuestra piel alcanza temperaturas más elevadas y si no es capaz de expulsar todo el sudor, este puede quedarse atrapado en alguna de las capas de la piel y salir al exterior en forma de impurezas.

Relacionado con esto, encontramos la higiene facial, de la cual os hemos hablado en varias ocasiones. En lo referente a ella, es de vital importancia seguir una rutina facial de limpieza e hidratación de forma periódica. Lo ideal, sería realizarla por la mañana y por la noche todos los días.

Genética

Todos hemos oído que la genética tiene mucha influencia en la forma del cuerpo de las personas y en su personalidad, y no por ello es diferente en la piel. Existen personas que debido a sus genes tienen una tendencia más acneica o grasa, lo que propicia que la piel no realice una correcta transpiración, enquistándose y formando granos.

Por el contrario, también existen personas que han heredado la tendencia a poseer una piel seca, lo que provoca en ocasiones el surgimiento de eccemas o sequedad. A pesar de que en un primer momento podemos pensar que este tipo de piel no muestra impurezas, hay casos en los que la sequedad es tan evidente que tampoco permite ver una piel sana.

Por último, existen personas con las denominadas pieles mixtas. En este caso, suele darse una mezcla entre zonas grasas y otras más bien secas. Las zonas más grasas del rostro suelen ser la frente, la nariz y la barbilla; mientras que las más secas son las mejillas o los labios.

Tratamientos no adecuados

Muchas veces, queremos solucionar un problema en nuestra piel y no sabemos cómo, y la solución más rápida es untarnos productos sin a veces saber si son adecuados para nuestro tipo de piel.

Por ello, el uso de productos que no son recomendables para nosotros, pueden conseguir acabar agravando nuestro problema o iniciando incluso otros nuevos. Debido a esto, es conveniente que si queremos tratar nuestra piel de manera adecuada, consultemos a un profesional. Esto es, para que en primer lugar nos indique cuál es nuestro tipo de piel, y segundo, nos recomiende los mejores productos para ella.

Además de los productos y cosméticos, también existen tratamientos faciales que pueden perjudicar a nuestra piel. Un ejemplo de esto sería realizar un tratamiento facial a base de aceites en una persona con un rostro muy graso.

Cómo tratar las impurezas

Como ya hemos comentado, lo más importante y lo que debemos conocer en primer lugar es cuál es nuestro tipo de piel. Para ello, podéis basaros en las pistas que os hemos dado.

Después, debéis aplicar los productos adecuados a vuestro tipo de piel, ya que sino empeoraréis la situación. En este paso, lo fundamental es la utilización de un buen gel limpiador que logre arrastrar todas las impurezas de nuestra piel, así como la posterior aplicación de un tónico para cerrar el poro y que no vuelvan a entrar pequeñas partículas.

Relacionado con los productos, es muy importante hidratar la piel las veces que sea necesario, sobre todo en pieles muy secas, ya que evitaremos la descamación y las molestias que esta ocasiona. Además, también podéis optar por la aplicación de mascarillas caseras de forma totalmente natural.

Por último, si creéis que aún así no es suficiente, podéis realizaros un tratamiento facial de limpieza o hidratación, según vuestro caso, pero sobre todo consultando con el/la profesional si se adecua o no a vosotros.

Si tenéis cualquier duda, en Farmacia G2O en Zaragoza, estaremos encantados de ayudarte.

¡Nos vemos en el próximo post!

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