Escaras o úlceras de presión

¡Hola de nuevo! Seguro que conoces a alguien que tiene escaras o úlceras de presión. Si es así o te interesa este tema, quédate aquí, porque hablaremos de que son, donde aparecen, como evitarlas… ¡y mucho más!

Las escaras o úlceras por presión son áreas de piel lesionada por permanecer en una misma posición durante demasiado tiempo. Principalmente suele ser un problema en las personas mayores, ya que aparecen en zonas donde vas perdiendo movilidad o sensibilidad. Las zonas donde suelen aparecer este tipo de lesiones son en articulaciones, donde los huesos están más cerca de la piel, como los tobillos, los talones y las caderas.

¿Por qué se producen las escaras o úlceras de presión?

Como bien su nombre indica este tipo de lesiones se produce por una presión constante que se producen sobre los tejidos o la piel. Por ello aparecen en lugares donde no suele haber ni grasa ni músculo, en las que el hueso y la piel están muy próximas.

Esta presión que se realiza sobre la piel impide que pase el riego sanguíneo a ciertas zonas, haciendo que las células que hay ahí mueran. La principal causa de la aparición de esta lesión es la presión prolongada en un punto de la piel y la falta de movilidad, pero existen algunos problemas de salud que pueden favorecer el desarrollo de esta lesión como pueden ser: poca o nula realización de cambios posturales, alteraciones motoras o sensoriales, problemas respiratorios, problemas nutricionales…

¿Qué clasificación tienen?

La clasificación de las úlceras por presión se realiza según el tejido cutáneo al que afecte. Este tipo de lesiones se clasifica también en función del grado de lesión, siendo desde el I más leve al IV el más grave. Una escara de grado I se presentaría como una moradura sin afectar a ningún tejido, pero en la que vemos que en esa zona no hay paso sanguíneo, mientras que una escara de grado IV afectaría a tejidos como músculo o hueso, debido a la profundidad de la herida.

¿Cómo prevenir las escaras o úlceras de presión?

Una vez que sabemos cuales son las principales causas por las que aparecen este tipo de lesiones vamos a intentar llevar las acciones contrarias a aquellas que favorezcan su aparición, y así poder prevenirlas.

Cuidar y examinar la piel de la persona una vez al día es fundamental. Si notásemos que se está empezando a producir una escara, tendríamos tiempo para poder combatirla y que no fuera una lesión de mayor grado.

Aparte de tratar la piel es importante el movimiento de las articulaciones o cambio postural, ya que así favorecemos el riego sanguíneo y evitamos todo tipo de lesiones relacionadas con la obstrucción sanguínea.

A todo esto, le podemos sumar la ayuda de productos anti escaras como cojines, colchones o taloneras… que van a prevenir escaras principalmente en ancianos o personas en situación de dependencia.

Zonas de riesgo

La piel puede ulcerarse en cualquier zona del cuerpo, pero existen algunas zonas de mayor riesgo, esto se debe principalmente a la distribución del peso en las diferentes posiciones. De esta manera, dependiendo en la posición en la que se encuentre la persona, los sitios de mayor riesgo para formar una úlcera por presión son donde está la prominencia ósea. Según un análisis las zonas de mayor riesgo de sufrir escaras o ulceras por presión son: la región glútea (50%), los talones (35%), la nuca (10%) y, por último, los hombros (5%).

 

Escaras o úlceras de presión
Escaras o úlceras de presión

 

¡Esperemos que os haya resultado interesante este post, que os haya servido de ayuda y os haya gustado mucho! No dudéis en contactar con nosotros para cualquier consulta. ¡Hasta la próxima!

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